Otaku no Shouzou 024: Stop!! Hibari-kun!

Cuando iniciamos el proyecto de Otaku no Shouzou entre yo y Pau una de las propuestas que nos impusimos fue no solamente hablar del animé pre-2000 desde una perspectiva de experiencia de la época o unicamente enfrascado en la nostalgia sino también de descubrir y conversar sobre series o películas que lamentablemente por varios factores desconocíamos en ese entonces. Hasta este punto en mi caso personal habíamos conversado casi en exclusiva de animé que experimenté desde el 2000 hacia atrás y que fueron parte fundamental del gusto por este medio, sin embargo hoy al fin llegó el día de hablar en torno a algo que no viví en ese entonces y que, de hecho, no vine a enterarme de su existencia casi dos décadas después.

En este episodio de Otaku no Shouzou hablamos de Stop!! Hibari-kun!, la adaptación a la TV de un manga creado por el talentoso Hisashi Eguchi. Esta mención al autor no es solamente anecdótica, puesto que para muchos en occidente antes de conocer a Hibari ya habían escuchado o disfrutado sobre el trabajo moderno de Eguchi como ilustrador más que nada gracias a su extremadamente popular cuenta de Twitter. Eguchi en su faceta de ilustrador es conocido por ser uno de los casos más impactantes en lo que respecta a “evolución” de su dibujo, empezando en los años setenta como dibujante de manga gag al más puro estilo de series como Tensai Bakabon o Doraemon hasta terminar en una composición de dibujo inspirada en artistas como Roy Lichtenstein, todo esto plasmado en ilustraciones de hermosas mujeres que han cautivado a públicos variados, incluso fuera del ámbito del manga y que ha dejado un legado muy notorio en lo que respecta a dibujo de mujeres (como ejemplo, es más que obvio que Ilya Kuvshinov debe amar a Eguchi).

Así dibujaba Eguchi antes y así dibuja Eguchi ahora, por si les sirve de inspiración… o depresión

A pesar de su popularidad como ilustrador lo cierto es que en Japón uno de sus trabajos más queridos y respetados es Hibari-kun, con un manga que nació en 1981 y que debido a su alta demanda publicada en nada más y nada menos que la Shonen Jump terminó cayendo en una serie para la TV de animé producida por Toei en 1983. La serie, que apareció en medio de la explosión de la fama de Dr. Slump, cautivó a todos los que disfrutaban de la comedia absurda japonesa con un slice of life muy entretenido y frenético, bebiendo de la fuente cómica de Akira Toriyama y la construcción de personajes digno de una historia de Rumiko Takahashi, justo cuando también estaba de moda Urusei Yatsura.

Sin embargo la popularidad de la serie no solo tiene que ver con su comedia sino por su temática: Eguchi, en un acto bastante inesperado considerando la década, creó a la protagonista Hibari Ozora como transexual, naciendo hombre pero identificándose como mujer. Este tema que, con toda honestidad, nació exclusivamente por darle un elemento chistoso y de comedia al manga es tocado por Eguchi de una manera tan sutil y entretenida que a ojos del 2020 a mucha gente ahora le parece un animé adelantado a su época, muy a pesar que haya sido casi por accidente mas que por elementos progresivos o sociales. Después de muchos años de obscuridad en occidente con una trama que, seamos sinceros, era absolutamente imposible que la viéramos doblada en latinoamérica y… probablemente en ninguna otra parte, al fin después del lanzamiento de los DVD y Blu Ray el año 2017 la serie fue fantraducida al inglés en su totalidad por Orphan, lo que recién vino a realmente catapultar la fama de Hibari-kun en círculos otaku en internet fuera de su país de origen… y después dicen que los fansubs ahora no tienen razón de ser.

Durante este capítulo de Otaku no Shouzou conversamos sobre la carrera de su creador y de la serie para la TV explicando de qué trata para posteriormente hablar de la serie en extenso, donde el animé llegó a tener 35 capítulos que lamentablemente (y advertimos que NO es spoiler, sino algo técnico) fue abandonada sin un final por una explosión mental y física de Eguchi, en una historia real que también abarcamos en el podcast. Como Stop!! Hibari-kun! es probablemente uno de los episodios de Otaku no Shouzou más “obscuros” que hemos grabado intentamos darle el mayor hincapié a conversar sobre qué trata de manera suave, aunque obviamente al final del programa comentamos nuestros episodios favoritos. También como es costumbre hablamos de la producción del animé y de algunos de sus nombres, donde salta gente desde Toru Furuya hasta incluso Tomoyasu Hotei (el compositor y guitarrista de este tema).

Como siempre esperamos que disfruten de nuestro podcast. Cabe destacar que debido a que Stop!! Hibari-kun! no tuvo un OST oficial y que solamente sacaron los singles de las canciones cantadas colocamos estos temas de fondo, que son solo cuatro y esperamos que no sea muy monótono pero solo suenan de fondo al fin y al cabo.

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BONUS: Hisashi Eguchi fue entrevistado en octubre del 2017 por el interesante canal de YouTube Toco Toco. Muy llamativa para los fanáticos de su obra y de paso conversamos sobre algunos puntos de esta entrevista en nuestro podcast.

Otaku no Shouzou 023: Ninja Scroll

Si viviste la segunda mitad de los noventa o estuviste averiguando sobre la experiencia “otaku” de ese entonces de seguro algunos fanáticos o internet te habrá dicho que el “starter pack” oficial en lo que trata de películas de animé de ese entonces era Akira, Ghost in the Shell y… Ninja Scroll, una obra que si bien no tenía los elementos futuristas, cyberpunk y filosóficos de las dos películas anteriores lo cierto es que su impacto en el contexto del “shock value” estaba prácticamente en el mismo nivel que las mencionadas. Si eras adolescente y entraste al mundo del animé fuera de lo que daban en TV abierta Ninja Scroll fue un filme ineludible que dejó un gigantesco legado a las personas que la vieron, incluso aunque haya sido por tópicos completamente superficiales.

Creada en 1993, esta legendaria cinta producida por un equipo compuesto por Madhouse y Animate Studios (además de un conglomerado no menor de compañías que colocaron fondos encimas, entre ellas JVC) apareció en el mercado japonés justo en un momento de alta efervescencia con el tema de los ninja y los samurai tanto en el animé como en los videojuegos, todo cayendo de la mano del extremadamente talentoso Yoshiaki Kawajiri quien después de pasar por muchos años siento ilustrador y animador de Mushi Productions terminó realizando sus propias producciones en los años ochenta que terminaron todas siendo populares por su destacado trabajo artístico y su excesiva violencia, entre ellas la destacada Wicked City que algunos muy afortunados tuvieron la fortuna de ver antes de Ninja Scroll y les dejó una muestra de lo que se venía a futuro.

En este episodio de Otaku no Shouzou yo y Pau conversamos sobre esta espectacular producción que debido a la localización de Manga Video y la piratería pasó no solamente por ciclos y grupos de animé sino que llegó a videoclubs de barrio y se transformó en “aquella película volada de pasta base” que muchos comentaban casi como si estuvieran viendo algo prohibido, parte de esa contracultura que hemos comentado en extenso en nuestro podcast. Durante el programa hablamos en extenso de su producción y, como ha sido costumbre, la película entera con lujo de detalles donde dejamos en claro nuestro cariño a este filme de ninjas y samurai situada en el período de Tokugawa, donde Kawajiri y amigos expresaron una suerte de “tributo” a todas las películas de samurai y artes marciales que les gustaban, tanto clásicas como de cine B. Todo esto también fue suficiente para que diéramos nuestras opiniones frente a una película que en su momento fue controversial para algunos por “ciertas” (e inolvidables) escenas de excesiva violencia y sexo, temática que sería para positivo a ojos de la mayoría de su público adolescente de esa época, además de otros interesantes temas desde el uso de lo “hipervisual” de Kawajiri hasta que Jubei es probablemente en secreto un muy viejo ancestro de Spike Spiegel de Cowboy Bebop. Al final del episodio también hablamos muy vagamente de lo que fue su serie de TV que salió pasado al 2000 y de la eterna producción de Ninja Scroll 2 que ya perdimos la cuenta de cuántos años lleva realizándose y no sabemos cuándo saldrá.

Como siempre esperamos que disfruten de este programa dedicado a un clasicazo esencial para cualquiera que guste del animé antes del 2000.

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Otaku no Shouzou 022: Battle Angel Alita

Si estuviste presente en la escena otaku de la segunda mitad de los noventa de seguro recordarás que películas como Akira, Ninja Scroll y Ghost in the Shell eran inescapables y se agrupaban en este concepto del shock value que movía a muchos fanáticos por su particular contenido difícil de ver en otros medios. A pesar que estas producciones fueron masivas y de gran escala en lo artístico y técnico lo cierto es que entre medio de estos titanes existió un humilde VHS dando vueltas a nivel internacional y que a pesar que no estaba a los niveles de ambición de los mencionados dejó un legado lo suficientemente memorable para que algunos lo tengan a este mismo nivel: Battle Angel Alita.

Basado en el manga de Yukito Kishiro y conocida en su país como GUNNM, el legendario estudio de animación y regalón de nuestro podcast Madhouse publicó en 1993 estos OVAs que si bien no tienen comparación a nivel de presupuesto y tamaño de su equipo con las películas que destacamos al final del día su toque cyberpunk que era tan popular en esos años terminó convenciendo a todo ese público de darle una oportunidad, con resultados sobresalientes. Afortunadamente gracias a la piratería el trabajo de Manga Video en España una buena parte de los que vieron estos OVA en Chile en los noventa lo hicieron en españolísimo, que dio como resultado que la serie fuera mencionada chistosamente a nivel local como “Alita: AAAAANGEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEL DE COMBAAAAAAAAAAATE“, lo que facilitó su propagación. Su masividad en el mercado del VHS en Chile llegó a un punto tan alto que Alita terminó escapando del círculo otaku y se transformó en una de esas cintas que estaban incluso en locales de arriendo pequeños en la capital y algunas otras ciudades, por lo que el cariño y la nostalgia para muchos sigue presente.

En este episodio de Otaku no Shouzou decidimos hacer un 2×1: primero hablar de los OVAs que dejaron esta marca profunda en la época, con sus dos episodios Rusty Angel y Tears Sign que por fortuna llegaron acá solamente en un VHS en vez de dos como lo fue originalmente en Japón, para después hablar de lo que es el “revival” de la franquicia y a ojos mainstream su introducción a una nueva generación con la película live action del 2019 Alita: Battle Angel dirigida por Robert Rodríguez y producida por James Cameron. Si bien a algunos les parecerá raro que hablemos de algo tan “moderno” en nuestro podcast creemos que la película de Hollywood de Alita es parte fundamental de su experiencia como fanático, ya que James Cameron se demoró por lo bajo dos décadas en cumplir su sueño realidad como entusiasta de los OVAs y el manga (al punto que en algún momento intentó crear su propia Alita sin mucho éxito) y era algo que llevábamos escuchando por rumores de pasillo e internet desde tiempos prehistóricos.

Como ha sido siempre la tónica de nuestro podcast hablamos un poco sobre su creador y su obra, la localización del manga en Estados Unidos por Viz que terminó cambiando los nombres incluyendo el de su protagonista, el inesperado éxito en Estados Unidos que terminó siendo mucho más popular que en Japón y los cabecillas que llevaron a Madhouse a hacer estos OVAs. También hablamos en detalle de los dos (más del primero que del segundo por cuestiones de tiempo y para que los que no la han visto entiendan de qué trata), con nuestros momentos favoritos y a ratos deprimentes de una obra conocida por su dureza, su violencia gráfica y un final inventado para el animé que a pesar de todo igual destruyó inocentes corazones. Ya posteriormente hablamos de la película, la maldición de Cameron de traerla al cine que duró casi 20 años y los elementos que más y menos nos gustaron.

Todo esto grabado en el por ahora más extenso episodio de Otaku no Shouzou… aunque no queremos pasarnos tan seguido del rango de las tres horas. En esta oportunidad tuvimos por tercera vez de invitado a Pandurris quien disfrutó de los OVAs en los noventa y de la película actualmente. Como siempre esperamos que lo disfruten. Quiero destacar que por un problema con un plugin y por confiarme mi respiración se escucha más fuerte de lo normal… se que no es la primera vez, pero juro que no volverá a pasar.

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BONUS: Como comentó nuestro amigo Pandurris en el programa, el querido artista marcial chileno Marko Zaror aparece en la película y como lo queríamos destacar en imagen pues, acá lo tienen.